Primero, amé este libro.
Alison reta la idea popular de la paternidad presentando una forma diferente de cuidar a los niños. El modelo moderno de paternidad es de intentar moldear tu hijo a lo que nosotros creemos que sería un adulto funcional productivo en nuestra sociedad. Esto, para Alison (y para mi), es exactamente como funciona un carpintero, su pieza se trata con el mayor detalle posible para que el resultado se vea justo como lo tiene pintado en su cabeza.
Creo que la forma del jardinero de ver a tu hijo que es presentada en este libro suena más demandante y valiosa. El trabajo de un guardian no es el crear un tipo de adulto, es proveer un ambiente donde la adaptibilidad reine. No podemos preveer el futuro, los niños que nacen hoy tendran sus propios desafios y oportunidades. Si elegimos dictar rígidamente el camino que tomarán, los estaríamos dejando sin espacio para lo desconocido (de lo cual la vida está llena) y no tendremos a nadie mas que a nosotros para culpar.
Estoy seguro que volveré a este libro en el futuro cercano.