Este es mi libro favorito de la serie hasta ahora, está lleno de pequeñas tramas interesantes, aventuras locas y simbolismo Cristiano.
Los protagonistas están atrapado en Calormen, un país representado como un desierto del medio oriente con sultanes y camellos. Están desesperados por irse a una tierra lejana, casi legendaria, llamada Narnia. Allá hay manantiales, árboles e incluso bestias parlantes. En este cuento, Narnia representa esperanza, un lugar al cual vale la pena tener una aventura para llegar.
Para este punto no se necesita más evidencia para entender que Aslan es una representación de Dios. Los héroes son atacados y salvados por un león en múltiples ocaciones y está claro al final que la voluntad de Dios es lo que te lleva a donde perteneces. Dios te echará a la fuerza de los lugares donde no estás supuesto a estar. Dios te cuidará cuando estés solo. Dios te empujará a tus límites para que puedas conquistar tus miedos.
La historia pasa entre las dos primeras peliculas y se siente como si estuviera preparando el terreno para algo mayor para el futuro.
El niño es un personaje humilde y el caballo es muy gracioso.